viernes, 19 de julio de 2024

La Ingeniería social en la política







La Ingeniería social en la política


     La ingeniería social en la política se refiere a un conjunto de técnicas y estrategias que buscan manipular la percepción y el comportamiento de individuos o grupos para influir en decisiones políticas, elecciones y políticas públicas. Esta práctica puede involucrar diferentes métodos, tales como la propaganda, la desinformación, el lobby y otras tácticas para persuadir al público o a los tomadores de decisiones.

Algunos aspectos clave de la ingeniería social en la política incluyen:

Propaganda: El uso de mensajes diseñados para influir en las opiniones y actitudes del público. A menudo se utiliza durante campañas electorales para promover candidatos o ideologías.

Desinformación: Difundir información falsa o engañosa con el fin de confundir o malinformar al electorado. Esto puede ser a través de fake news o manipulación de datos.

Manipulación emocional: Apelar a las emociones de las personas para generar apoyo o rechazo hacia ciertas políticas o candidatos. Esto puede incluir el uso de historias personales o testimonios emotivos.

Lobbying: Involucra la interacción entre grupos de interés y legisladores para influir en la creación de leyes o políticas que beneficien a ciertos sectores.

Segmentación y microtargeting: El uso de datos demográficos y de comportamiento para diseñar mensajes políticos que se dirigen a grupos específicos de la población, aumentando así la efectividad de la comunicación.

Comportamiento de masas: Estudiar cómo se comportan los grupos y cómo se pueden influenciar sus acciones colectivas, lo cual es especialmente relevante en el contexto de manifestaciones, protestas o movimientos sociales.

La ingeniería social busca entender cómo las personas toman decisiones y cómo se puede influir en esas decisiones de manera efectiva. Aunque puede tener aplicaciones positivas, como en la promoción del voto o la concienciación sobre temas importantes, también puede ser utilizada de manera negativa para manipular y coartar la libre elección.

Es importante que los ciudadanos sean críticos y estén informados para poder reconocer tácticas de ingeniería social y tomar decisiones políticas fundamentadas.

 

¿ Cómo afectan una situación social negativa, la economía y la violencia social en la psiquis y el comportamiento en las personas?

 


     La visión de la psicología social de Pichón Rivière se centra en la interacción entre el individuo y su contexto social, enfatizando el papel fundamental de las relaciones en la construcción de la subjetividad y la salud mental. Hizo hincapié en la necesidad de comprender al individuo en el marco de su contexto social y cultural. Por lo tanto, las situaciones sociales, económicas y políticas influyen en la salud mental y el comportamiento de las personas. Este enfoque implica reconocer cómo las condiciones externas (como la violencia o la pobreza) afectan la dinámica interna de los individuos y los grupos.

Su visión también aboga por la transformación social como un componente crítico de la salud mental. Pichón Rivière creía que el cambio social y la creación de condiciones de vida más justas son necesarios para promover el bienestar psicológico en la población.

     La inseguridad económica y social puede aumentar los niveles de estrés y ansiedad. Las preocupaciones sobre la pérdida de empleo, la falta de recursos y la inestabilidad en el entorno pueden llevar a trastornos de ansiedad y otros problemas de salud mental.



    Por otra parte, la sensación de desesperanza que puede derivarse de una crisis social o económica puede contribuir al desarrollo de la depresión. Los sujetos pueden sentirse atrapados en su situación y perder la motivación o el interés en actividades que solían disfrutar. Pueden llevar a que se sientan inseguros en su entorno, lo que a su vez puede provocar el aislamiento social. Este aislamiento puede agravar problemas de salud mental y generar una fuerte sensación de soledad.

      De este modo se naturalizan comportamientos agresivos y conflictivos. Las personas pueden volverse más propensas a resolver conflictos mediante la agresión en un contexto donde la violencia está presente y es frecuente. En un entorno social negativo, se desarrolla la desconfianza hacia los demás y hacia las instituciones. Esto puede dificultar la creación de relaciones positivas y aumentar el cinismo respecto a la capacidad de cambio social. Las circunstancias difíciles pueden afectar la percepción que las personas tienen de sí mismas y de su lugar en la sociedad. Esto puede llevar a una disminución de la autoestima y a una crisis de identidad.

Ante la presión y el sufrimiento emocional, algunas personas pueden recurrir al uso de drogas o alcohol como mecanismos de afrontamiento, lo que a su vez puede llevar a problemas de salud y complicar aún más su situación.

     



    En resumen, una situación social negativa, una economía débil y la violencia social pueden tener profundas repercusiones en la salud mental y el comportamiento de las personas, afectando tanto su bienestar individual como la cohesión social en general. Es fundamental abordar estos problemas desde múltiples frentes, incluyendo la salud mental, el apoyo comunitario y políticas sociales y económicas que promuevan la estabilidad y el bienestar.  


            Ernesto Moya

          Psicólogo Social - Consultor Psicológico 

 

lunes, 29 de abril de 2019

AUTOESTIMA

TALLER DE AUTOESTIMA

Facilitadores:
Clr. Ernesto Moya - Psicólogo Social- Consultor Psicológico
Clr. Reina Godoy -  Consultora Psicológica - Docente


 ¿COMO ME VEO?
 ¿QUE VES CUANDO ME VES?
 EXPLORAR LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS
 FILTRAR LAS RELACIONES TOXICAS
 COMO PERCIBO LA REALIDAD
En este encuentro intensivo de 3hs (domingo 2/06 de 16:00 a 19:00hs) te llevas las herramientas prácticas y efectivas para comenzar el camino de un cambio positivo en tu vida.
Arancel accesible - Cupos limitados - Lugar:
Caballito
Informes e inscripción : WhatsApp 11 6403 0948 ó
Email: consultoriadesarrollopersonal@gmail.com


jueves, 18 de abril de 2019

Subjetividades colonizadas



                              Tiempos berretas, donde las subjetividades están colonizadas  por los medios de comunicación. Una de las peores cosas que le puede  pasar a una sociedad,  es perder la capacidad de pensamiento crítico (si es que la tuvo alguna vez).  Pareciera que estamos atravesando la cultura del naufragio, donde la hipocresía y la desidia son el condimento de una nueva versión del individualismo de cada día. El objetivo del poder mediático es uniformar a la sociedad. Estos medios de comunicación crean  y se adueñan del sentido común, moldean el relato de la realidad y hacen de ella una realidad de todos.


      La utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para crear o injertar ideas, deseos, miedos, dudas, mandatos o estimular determinados comportamientos. La intención es hacer un pensamiento único en la sociedad. Son ellos quienes crean la realidad y nos marcan el rumbo, un rumbo nefasto, agresivo y peligroso.  Los argentinos nos diluimos  en el dolor de ya no ser lo que creíamos ser. Hoy somos una sociedad berreta que camina al ritmo de una cumbia decadente y repetitiva.

     La intención de igualar para abajo parece imponerse en estos tiempos, donde la violencia es una epidemia que nos afecta en lo más profundo, Las pulsiones agresivas, propias del ser humano según Freud, tienden a la disolución del vínculo social. Nos encontramos, entonces, ante una sociedad fragmentada donde abundan  los problemas sociales  que aniquila el tejido social. Sin dudas, una estrategia del poder dominante que divide a toda  la sociedad, de este modo  se logra el control social horizontal, aprovechando la crisis sociopolítica, que sofoca al colectivo en general.

       En consecuencia, miles de personas sedientas de consumismo deambulan por las calles menospreciando todo lo que no se puede comprar con dinero. Sujetos violentos, con miedos y sin coraje, incapaces de decidir por sí mismos dejan entrever su apatía y su desgano frente al otro, cuando sin querer se les corren las máscaras. Estamos en una pendiente donde se muestra al ignorante como algo cool, el modelo a seguir pareciera ser el sujeto instintivo; ése, el que es torpe  para razonar. Definitivamente, estamos pasando un mal momento como sociedad y en estos tiempos de cambios, la saturación social impactó fuertemente en la concepción tradicional de la familia.

De este modo, al aumentar la colonización de las subjetividades y somos más dominables quedamos atrapados en un tiempo en que se lucha a codazos, donde todos están contra todos, tiempos violentos, intolerantes, donde el  fraude, la mentira y el engaño determinan nuestros días. Estamos colaborando en la construcción de un mundo de frustración y de frustrados. Cuando este orden se instala en la subjetividad hay muy poca posibilidad de articulación con los otros. Llegamos al punto de ver al otro como una amenaza, extraño, desconocido, distinto y distante.

Como dijo Ana Quiroga, “la precarización de la vida, la falta de proyecto, de sentido, la falacia de las promesas, desata hoy la indignación, se registra que es absurdo pensar en salvarse solo, y este registro favorece la posibilidad de establecer lazos solidarios de reconocer en el otro un semejante, un prójimo. La forma de establecimiento de esos lazos cuenta con una nueva herramienta que es la posibilidad de convocarse a través de las redes sociales, redes que han tenido un rol protagónico en este llamamiento a la resistencia, a este proceso identificatorio masivo”.
Mientras tanto, somos una sociedad berreta que camina al ritmo de una cumbia decadente y repetitiva.



          Clr Ernesto Moya
Psicologo Social- Consultor Psicológico





lunes, 5 de noviembre de 2018

El Cristo rojo - Vicente Zito Lema

El Cristo rojo

Por Vicente Zito Lema
Jacobo Fijman fue un poeta cuya presencia fue significativa para la vanguardia literaria del grupo Martín Fierro, donde se vinculó con Jorge Luis Borges y Oliverio Girondo entre otros. Y su ausencia también.

Permaneció 30 años recluido forzosamente en distintos hospicios por padecimientos mentales. En 1969 Vicente Zito Lema asume la custodia de Fijman para que este pueda abandonar el Hospital Borda. Casi 50 años después de aquel hecho, Zito Lema lo evoca en el escenario en una ceremonia teatral sobre la poesía y la locura en homenaje al poeta Jacobo Fijman.

La sustancia de esta obra es el proceso de transformación de lo siniestro en maravilloso a partir del encuentro de dos poetas en un hospital psiquiátrico.
Hay una historia real: la búsqueda y el rescate que Vicente Zito Lema hace de Jacobo Fijman, desaparecido por casi 30 años en la oscuridad de un manicomio. Hay un sueño tan profundo como la vida misma: en un mundo de cuerpos en lucha, la poesía puede más que la muerte.

DOMINGOS 20:30 hs
HASTA TRILCE (Maza 177)
Últimas funciones















lunes, 24 de septiembre de 2018

Programación social y subjetividad


Ernesto Moya - Psicólogo Social


 ¿Está todo programado y calculado minuciosamente? ¿Pensamos o somos pensados? ¿Somos libres o seguimos parámetros impuestos por el control social? ¿Cuál es la finalidad? ¿Política, económica, de poder?

Ideas creencias hábitos y deseos que habitan en nuestro cerebro no se originan allí como sostiene un famoso neurólogo argentino en estos tiempos. Para que algo salga del cerebro primero tuvo que haber entrado, por lo tanto alguien guía la mente de la forma que más le conviene a los intereses del poder. Cabe recordar que El hombre en tanto configurado y determinado en y por una red relacional, es “sujeto producido”, emergente de procesos sociales, institucionales, vinculares”. (Ana Quiroga). Toda subjetividad da cuenta de la singularidad de un sujeto inserto en un sistema de relaciones de producción.

Los medios de comunicación moldean el relato de la realidad y hacen de ella una realidad de todos o casi todos. Debemos recordar que estamos inmersos en un sistema de producción, por lo tanto el discurso social siempre va a ser funcional a éste, aunque también presupone una interpretación por parte del receptor. Los sectores de poder saben mucho de estas cosas y de cómo llegar a la franja de la población que les interesa. 
Todo esto pareciera ser parte de una tendencia mundial impulsada por gobiernos y grandes capitales. 
El objetivo, es volver al público fácilmente manipulable debilitando su capacidad de análisis y de sentido crítico. Desean crear una sociedad de sujetos que abandonen los ideales y aspiraciones que los hacen rebeldes, para conformarse con la satisfacción de las necesidades promovidas por los intereses de las élites dominantes. La potencia del poder no nos potencia a nosotros como seres humanos, por lo contrario, nos lleva a la impotencia al transformarnos en mercancías. Como escribe Marx: “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas.” El capitalismo necesita para su reproducción de una sociedad que se sostenga en el consumismo donde se cosifica al sujeto y se fetichizan las mercancías que adquieren características mágicas y maravillosas.

Las contradicciones provocadas por la construcción de realidades virtuales y la desmentida de la percepción permanente, producen significativos impactos en lo subjetivo y por lo tanto, en los vínculos. Instalando una enorme distancia emocional, en que el sujeto y los acontecimientos se tornan abstractos. La realidad que se va construyendo a través de la información y cuando parece que ya conocemos lo que está pasando, surge la anti información provocando un giro de 180 grados que nos genera momentos de confusión y de este modo muchas veces nos aferramos a esa verdad que se nos ofrece.  Estamos rodeados de mentiras, la palabra miente. Lo único cierto en este momento es la desorientación general, la inseguridad creciente, la pobreza amenazando millones de hogares mientras un sector minoritario obtiene posiciones más ventajosas en el reparto del poder.


Todo tiene que ver con la ingeniería social. Donde se diseñan técnicas por las cuales se modifican conductas de la población de manera que se consideren “beneficiosas”. Se aplican mecanismos para mantener contenta y controlada a la sociedad. Y muchas veces se aprovechan los miedos para utilizarlos como armas propagandistas y así obtener el apoyo que necesitan, ya sean partidos políticos, empresas multinacionales, gobiernos etc.

La fragmentación social que todo esto provoca es fundamental para la colonización de la subjetividad. Esta colonización se lleva a cabo a través del despojo del derecho a expresar con autonomía el pensamiento propio y crítico. Tengamos en cuenta que en el interjuego sujeto-mundo, lo externo se hace interno, y éste a su vez se transforma en su opuesto ya que lo interno se externaliza. Pichón Rivière considera al individuo como una resultante dinámica del interjuego establecido con los objetos internos y externos, en constante relación de interacción dialéctica que dará como producto sus diversos comportamientos.

         Mientras tanto, la programación social también impone determinados estereotipos, estilos de vida, los cuales la gente quiera parecerse a ellos, como símbolos de éxito, de felicidad, y allí comienza el marketing social. Hoy se promueve la “meritocracia”, un sistema basado en los valores del individualismo posesivo, en el que la solidaridad y el apoyo mutuo se consideran como algo a no tener en cuenta. Ponen de moda esos estilos de vida a través de programas vacíos en la televisión y películas. De ese modo nos venden la idea de que somos libres porque hacemos aparentemente lo que nos da la gana, pero nos crean dependencias como parte de esa programación y en realidad la vida no tiene nada que ver con Sex and The City. El espejismo de querer ser feliz, de querer ser a toda costa ser feliz todo el tiempo, hace infeliz a mucha gente que, obviamente no lo consigue.

 Es así como el sometimiento mental conduce a la ausencia de objetivos, favoreciendo la desidia y dejando al sujeto a expensas de la decisión de otros debilitando su capacidad de reacción ante la injusticia, la corrupción y el abuso. De este modo se deterioran los procesos de simbolización, ya que el sujeto no puede pensar ni pensarse.




      Los colonizadores de la subjetividad necesitan del pensamiento acrítico, necesitan de la pasividad de la inteligencia que impide comprender y pensar con rigurosidad. Necesitan de sujetos adaptados sin cuestionar el orden social, de una adaptación pasiva. Enrique Pichón-Rivière estableció que el proceso fundamental sobre el que se construye la salud es la “adaptación activa a la realidad”, para la cual un factor decisivo es el aprendizaje. La adaptación activa supone inquietudes, preguntas, movimientos, y se contrapone a la adaptación pasiva, que implica quietud, certezas, estereotipias. El aprendizaje y la construcción de la salud, en tanto adaptación activa a la realidad, se asocian así con los movimientos creativo-críticos que los sujetos grupales establecen en su interacción transformadora de la realidad.

        Ernesto Moya
 Psicólogo Social- Counselor